Aquí quiero presentaros el nuevo blog que he hecho para la enfermedad de mi hijo Jordi, El Sindrome de Alstrom, espero que lo visiteis, me gustaria que su enfermedad se conociese un poco mas

jueves, 5 de julio de 2007

CARTA A MI MADRE

Querida y añoradísima mama:

¡Cuantos años podrías haber vivido todavía! Aun podrías estar viva. Que diferente hubiese sido mi vida, y la vida de Jordi. Tu lo querías mucho mama, era tu niño, tu lo criaste conmigo, o lo medio criaste, pues cuando te fuiste aun no estaba criado, solo tenia casi tres años, el no se acuerda de ti mama. Pero te conoce, desde que te fuiste no hay día que no le haya hablado de ti, el a veces me dice:
- Mama creo que recuerdo algo de la yaya pepa, la recuerdo que estaba sentada en una butaca, siempre sentada y tenía una madera en las piernas, en esa madera había juguetes, y yo estaba arrodillado delante de ella jugando con los juguetes encima de la madera y ella me ayudaba a hacer los puzzles.
El caso es que eso era así, me describe exactamente una escena que sucedía todos los días en tus últimos meses de vida. ¿Te acuerdas? Tu ya no podías casi andar por eso estabas siempre sentada en la butaca con la almohada en la espalada ¿te acuerdas? Pero tu querías jugar con Jordi tu querías que el estuviese contigo, por eso papa te puso esa madera delante para que el pudiese jugar a tu lado ¿pero como se va a acordar? Si tenia dos años ¿Cómo se va a acordar? Lo describe perfectamente, pero será porque lo ha escuchado, yo no recuerdo haberle contado ese detalle, pero igual algún día lo hice, no lo se, como siempre le he hablado de ti, pues quizás algún día se lo conté, no puede ser que lo recuerde o al menos a mi me parece que no puede ser.
¿Sabes mama? Jordi se quedó ciego, tu no llegaste a saberlo, no sabes lo mal que lo he pasado en mi vida, ojala hubieses estado a mi lado, no sabes lo sola que me he sentido siempre. Desde que tú te fuiste nada ha ido bien en mi vida, pero no quiero contarte esas cosas, no quiero entristecerte. Me parece mentira estar hablándote y ¿Quién sabe? Quizás en algún sitio me estés escuchando, por eso no quiero contarte cosas tristes, porque no quiero que sufras mas de lo que has sufrido, quiero que al menos allí donde estés seas feliz, ¿Mama le haces serra mamerra a los angelitos? ¿Te acuerdas de cuando se lo hacías a Jordi, lo ponías en tus rodillas y cogiendole las manitas lo balanceabas a delante y detrás “serra mamerra una olla de terra, una olla d'aram, patapim patapan patapan. Como se reía ¿te acuerdas?
¿Sabes una cosa? Has tenido dos nietas mas que no has conocido, y una de ellas Gloria, estaba mucho tiempo conmigo, y yo le hacia serra mamerra, y ella se reía mucho, y yo siempre pensaba en ti, que poco pudiste disfrutar de tus nietos, los tres mayores eran muy pequeñitos cuando te fuiste, y a las dos pequeñas ni las has conocido, tanto que tu querías a tus nietos, tanto que pudiste disfrutar de ellos y ellos de ti, tanto que tu deseabas ser abuela, que poco tiempo lo fuiste.


Mamaíta ¿te acuerdas de los dibujitos que te hacia cuando era pequeña? Y esos versitos que los copiaba de la enciclopedia utea y te los escribía con esa letra tan mala, tan mala, pero tu los guardabas como un tesoro, tanto que al irte aun conservabas alguno.










Te quiero mama, ¿Por qué tuviste que irte tan pronto? Te echo tanto de menos, llevo tantos años sin ti, que me parece una eternidad.

¿Sabes mama? A veces sueño contigo, siempre sueño que estas conmigo, que no te has ido que eso fue un mal sueño, que te curaste y que estas aquí conmigo y con Jordi, luego me despierto, y pienso que ojala no me hubiese despertado nunca, es mejor vivir contigo en un sueño que sin ti, en esta vida real, que solo nos está dando sinsabores y tristeza.
Hasta otra mama, espero que seas feliz allí donde estés, con tantas personas que te querían y que también se han ido, antes o después que tu.

Mis abuelos, tus padres que tanto te querían, sobre todo tu madre que cuando estabas triste te decía “No ploris, tu eres la roseta de sa mama” (no llores tu eres la rubita de la mama) cuantas veces me lo contabas, ¿te acuerdas cuando se estaba muriendo tu madre? mi querida abuelita a la que también quería muchísimo, ella estaba tan malita que no nos conocía, y tu le decías, “Tu eres la mama, guapa, preciosa y yo soy la roseta de sa mama” entonces ella sonreía. Yo tenía entonces 13 años, pero recuerdo esa escena como si hubiese sucedido ayer. También recuerdo como dos años después, tu padre, mi abuelo, te decía, “todos los viejos, enfermos y moribundos, deberían tenerte a ti cuidándolos, que suerte tuvo la mama de tenerte a su lado hasta el final” Eso te lo decía, porque la enfermedad de el, se alargo mucho mas, y tu tuviste que volver a trabajar, y aunque ibas todos los días a verlo y los fines de semana los pasabas con el, no podías estar con el, las 24 horas, y el sabía que a tu lado hasta morirse era mas dulce, porque emanabas amor, bondad, paciencia, porque solo con estar a tu lado el enfermo ya se sentía mas tranquilo y relajado. Mucha gente me dice que yo soy como tu, es verdad mama, me lo ha dicho muchísima gente, pero que equivocados están, ojala yo fuese como tu, como tu no hay nadie, es imposible ser igual que tu.

Además de tus padres, veras allí a la Tía Fanny, a tu hermano Toni, a tu hermana Maria, a la Señora concha, a la Señora Carmen a la tota. ¿Están todos contigo, mama? ¿Y papa? ¿Está contigo?

Se muy feliz donde estés mamaíta, y no te olvides de mi, que tanto te quiero y no he podido olvidarte nunca, protege a Jordi que ha tenido que crecer privado de tu amor y de tu compañía, mándanos desde allí todo el amor que siempre has derramado. Te quiero.


Gloria






1 comentario:

Cocina mia dijo...

Gloria, tu post me ha dejado totalmente emocionada. Más aún, que se aproxima el día de los difuntos y tanto dolor aflora.

Un abrazo

Diario de un pasado