domingo 4 de noviembre de 2007

VISTO DESDE SUS OJOS

¿La pederastia es un problema actual?

(Basado en un hecho real)

Era el verano de 1966 en una población muy cercana a Barcelona, la pequeña María estaba bastante triste, su mamá estaba enferma y tenía que empezar unas sesiones de radioterapia que le alejarían de casa la mayor parte del día, María estaba muy unida a su madre, a sus 10 años recién cumplidos apenas había salido de casa, y a la niña le gustaba acompañar a su madre a misa, y estar a su lado cuando trabajaba en la oficina de telégrafos de su localidad.
La Mamá de María era el jefe de la oficina y como jefe tenía derecho a una vivienda que se encontraba en la misma oficina, por eso la niña, estaba con su madre cuando esta, hacía las cuentas del día, o repasaba papeles, María era la pequeña, su hermano José Antonio siete años mayor que ella, hacía un tiempo que había empezado a trabajar en la fabrica de pinturas que había en el pueblo.
-Buenos días- Saludó cordial mientras entraba por la puerta un hombre delgado, de pelo castaño y cara sonriente, tendría unos 30 años y se acercó a los padres de la niña mientras extendía la mano.
-Hola, soy Eduardo, me mandan de la central de telégrafos para hacer una sustitución-
-Encantada, contestó sonriente la mujer estrechando la mano del hombre- Yo soy el jefe de la oficina y tengo la baja porque me tienen que hacer durante tres meses unas sesiones de radioterapia, este es mi marido, le dijo señalándole al hombre que también le estrecho la mano afectuoso-
-¿Y quien es esta princesita tan guapa?- Preguntó agachándose a la altura de María-
-Es mi hija- Contestó la mujer sonriente-
Eduardo también conoció a José Antonio, y no tardo en ganarse la simpatía del muchacho, al que llevó a dar una vuelta con su moto.
-Es un hombre muy agradable- Comentaban los padres de María aquella noche- Mejor así, pues tendrá que estar tres meses prácticamente todo el día en nuestra casa-
-¿Has visto lo bien que le ha caído a José Antonio? Y con la niña ha sido muy cariñoso, yo me voy mucho mas tranquila-Decía la buena mujer convencida.

-Hasta la noche, se despidieron el matrimonio, mientras se dirigían al taxi que había de llevarlos al hospital- Pórtate bien, Maria- Le dijo cariñosamente su mama antes de irse- obedece a Eduardo y no le des mucha lata.
-Ven maría guapa- Llamó Eduardo a la niña, al quedarse solos- Siéntate aquí conmigo que ya has oído a tu mama, tienes que estar conmigo todo el rato.
María se sentó al lado del hombre, confiada, la niña en su inocencia confiaba en los adultos, esos seres que como papa y mama, estaban para cuidarla y protegerla y Eduardo era muy simpático y cariñoso.

-¿Sabes que eres muy bonita?- Dijo el hombre al oído de la niña- Maria sonrió con picardía inocente. Cuántas veces le decía su papa, “eres mi niña” “muñequita mía” y cosas por el estilo, la pequeña no veía ninguna maldad en las palabras de ese hombre tan simpático.
Eduardo puso sus brazos sobre los hombros de la niña y acercando su cara a su oído le susurro.
-Dame un besito- Maria sin pensarlo dos veces volvió la cara para besarlo en la mejilla cuando el hombre volvió la suya para que el beso de la niña le diera en los labios- La pequeña se quedó completamente confundida.
- Pillina- Dijo entonces Eduardo con voz comprensiva- ¿te gusto, verdad? ¿Querías besarme en los labios?
- No- Balbuceo la niña asustada- Yo no quería, yo no lo he hecho
- Vamos tontina no disimules, no le voy a decir nada a tus padres, si ya he notado desde el principio que te gusto, es normal no te preocupes, será un secreto entre nosotros.
La niña no acababa de comprender nada, a ella no le gustaba ese señor, solo le caía bien, y ella le iba a dar un beso en la mejilla, no comprendía como había pasado eso.
-¿Me puedo ir a jugar?- Preguntó la niña, con ganas de marcharse de allí.
-Vete – Contestó el hombre- Pero recuerda que nadie debe saber nada de lo nuestro, si yo le dijese a tus padres lo que has hecho se enfadarían mucho contigo.
“¿Lo nuestro?- Pensaba la confundida niña- ¿y que es lo que yo he hecho? ¿Por qué se tienen mis padres que enfadar conmigo?
Al día siguiente, Eduardo volvió a llamar a la niña, en cuanto se marcharon los padres al tratamiento, Maria se hacia la remolona, no tenía ganas de sentarse otra vez a su lado, pero el hombre insistió
-Tienes que venir, ¿Qué te dijeron tus padres? Que me hicieses caso- La niña entonces acudió a su llamada.
- ¿Qué quieres?
-¿Qué voy a querer? Pues lo mismo que quieres tu, un besito.
- No- Dijo Maria- Yo no quiero.
- Vamos, no seas mentirosilla, si has venido corriendo cuando te he llamado, me comes con los ojos, estas loca por mí. Si tus padres lo supiesen, madre de Dios como se pondrían- Mientras decía eso, el hombre, empezó a acariciar el brazo de la niña, pasándole el brazo detrás de la espalda y atrayéndola hacia si, mientras acercaba sus labios a los de la pequeña, que apartó la cara hacia un lado sin poder evitar de todos modos el contacto con los labios del hombre.
- Estas loquita por mí- Dijo Eduardo a continuación- Tu sabes que si le dices a tus padres algo de esto, se van a enfadar mucho contigo, yo les diría, que me buscas, que me besas en cuanto puedes, que me provocas, y ya sabes que tus padres me van a creer porque soy mayor.
Aquella noche María no podía dormir, no paraba de pensar, que era una niña mala, ella no se daba cuenta, pero estaba provocando a un hombre, lo besaba, le iba detrás, ¿tendría alguna enfermedad? Maria, había escuchado muchas veces, decir que había unas mujeres a las que llamaban prostitutas que iban con muchos hombres, ¿seria eso ella? Maria en su inocencia, creía sinceramente, que la prostitución era como una enfermedad que no se podía evitar. La pobre niña, no dormía, no jugaba y no tenia ganas ni de comer, mientras Eduardo, cada día, intentaba acariciarla, besarla y decirle cosas ilógicas para los oídos de una niña.
- ¿A ti te han contado lo que hacen un hombre y una mujer cuando se casan? – Le preguntaba el hombre siempre lascivo, siempre repugnantemente baboso y provocativo con la niña, María entonces intentaba marcharse, mientras Eduardo la seguía contándole como se hacia el acto sexual, quisiese o no quisiese escucharle.
- A lo mejor algún día, tu y yo podremos hacer eso- Le decía, repugnantemente refiriéndose a lo que acababa de contarle, mientras disfrutaba imaginándose ya en plena acción.
Así pasó el tiempo y la mama de María, terminó su tratamiento, Eduardo ya se marchaba no sin antes aprovechar un momento para coger sola a la pequeña María y después de besuquearla como solía hacer siempre, le recordó que el hacia todo eso porque ella quería que lo hiciese.
-No te preocupes- Le decía luego- Ese va a ser nuestro secreto, pero ya sabes, que no se te ocurra decirle nada a tus padres ni a nadie, se enfadarían mucho contigo, no comprenderían que tu no puedes evitar que yo te guste tanto.

La niña no podía quitarse esa historia de la cabeza, por las noches tenía pesadillas, se veía desnuda con ese repugnante hombre haciendo el acto sexual, tal como el le había dicho que un día harían,

-¡Mamaa!- Gritaba la pequeña enderezándose en la cama
-¿Qué te pasa nena?- Preguntaba la madre entrando en la habitación alarmada
-Nada, estaba soñando, pero no me acuerdo
María siempre decía que no recordaba el sueño, nunca le decía a su madre, el motivo de sus pesadillas y de sus miedos, unos miedos tan grandes que incluso llevaron a la mujer, a llevarse a la niña una temporada a dormir con ella a la cama de matrimonio, mientras el padre se acostaba en la cama de la niña. La mujer no sabia que hacer para que María acabase con esos miedos a quedarse sola, y esos ataques de pánico y terror que le daban por la, noche, pues la niña nunca se acordaba de lo que se lo motivaba-
Pasó un año, pasaron dos, María ya tenía 12 años, y en este tiempo Eduardo había ido muchas veces a hacer sustituciones a su madre. Una enfermedad, unas vacaciones. En esos días, siempre se había repetido, el mismo repugnante acoso a la pequeña, y siempre se había encargado de decirle y asegurarle que era ella la que provocaba todo eso, era ella la que lo deseaba y cuanto la despreciaría todo el mundo si se enteraban de lo que hacia.
-¿Sabes? Eduardo se va de Jefe, a una oficina- Quien así abalaba era José Antonio, el hermano mayor de María, la niña no pudo evitar pegar un respingo al escuchar la conversación de su hermano y sus padres.
- La pena es que ya no podrá venir a sustituirte cuando no estés- Le decía el joven a su madre.
María no podía creerse lo que estaba oyendo, Eduardo ya no vendría a hacer más sustituciones, había entrado de Jefe en una oficina de una población cercana, por fin parecía que se terminaría su pesadilla, pero la pobre niña incluso tenia sus dudas. No podía comprender, porque no estaba triste si Eduardo le había dicho que ella necesitaba lo que el hacia, que a ella le gustaba el, ¿Por qué no estaba triste? Se sentía terriblemente desconcertada, lo que estaba claro era que aunque Eduardo dejase de venir, esto le pasaría con otro, porque ella no podía evitar, ser una prostituta, que no podría pasar sin hombres.
Pasaron tres años, María era ya una jovencita de 15 años, alguna vez había visto a Eduardo, pero ya era diferente, pues al no ir a quedarse en su casa, ya no podía acercarse a ella, porque no había ninguna ocasión de quedarse solos. Pero este día, el destino quiso, que acompañara a su hermano a buscar unos papeles, a la población en que Eduardo tenía la oficina.
-Vamos a ver a Eduardo que la oficina está cerca- Le dijo su hermano
-Es un poco tarde- Contestó María que no tenía ningunas ganas de ver a ese hombre
- No- Insistió el joven- Tenemos tiempo, se alegrará de vernos,
- ¡José Antonio! ¡María! Que sorpresa- Exclamó Eduardo al ver entrar a los dos jóvenes,
-Pasar adentro- Gritó con exagerados aspavientos.
Cuando los dos chicos llevaban ya media hora, Eduardo se levantó de la silla, y sacándose un billete de cien pesetas, le dijo al muchacho
-José Antonio, ve a comprar coca cola y patatas fritas, en la esquina hay un bar
María, se levantó para ir con su hermano, cuando Eduardo muy tranquilamente, le dijo
-No, tu no vayas, el ira en un momento.
-Quédate aquí María- Dijo su hermano- Yo voy mas rápido.
Nada más salir José Antonio por la puerta, Eduardo que no quería perder el tiempo abordo a María.
-Me he enterado, que salías con un chico
-Ahora no- Dijo María- pero hay un chico que me gusta-Recalcó con rencor
- ¿Ya no te acuerdas de lo nuestro?- Dijo Eduardo amenazante
- ¿Lo nuestro?-Contestó María con firmeza- yo no tengo nada contigo
-¿Cómo que no? ¿Ya no te acuerdas de que yo te gustaba? ¿De que te gustaba besarme? ¿Y de que querías hacer el amor conmigo?
- Tú estas loco- Dijo María con rabia y odio- Tú te aprovechabas de una niña de 10 años, pero ahora tengo 15, ya no soy esa niña,
-Pero que dices-Rio Eduardo con ironía- Te haces la interesante porque ya eres una mujer, y no quieres reconocer que estas deseando que te bese- Al decir eso el hombre, se acercó a María y mirándola, le dijo.
- Bésame, lo estas deseando
-Ni muerta-Contestó la joven
En ese instante, Eduardo se abalanzó sobre la joven, gritando con furia.
-¡Bésame!- María reaccionando a tiempo, consiguió zafarse de sus garras, y salir a la calle donde esperó a su hermano.
A partir de entonces, María ya casi no volvió a verle, pasaron muchos años, sus padres ya murieron sin conocer esta historia y apreciando mucho a Eduardo a quien siempre consideraron una gran persona, su hermano tampoco lo ha sabido nunca.
Eduardo en la actualidad es un hombre ya jubilado, tiene a su esposa sus hijos y es de suponer que algún nieto. No se a cuantas niñas mas, habrá acosado en su vida, ni tampoco se si a alguna conseguiría hacerle algo mucho mas grave de lo que le hizo a María, Si se puede considerar poco grave lo que hizo.

domingo 9 de septiembre de 2007

Premio blog solidario

Ayer me comunicó Chari, la creadora de el estupendo blog, Mi cocina y otras cosas, que me habia concedido un premio al blog solidario, me hizo muchisima ilusion, pues aparte de que siempre te es muy agradable que gusten los blogs que has creado, a mi al menos casi me hace tanta o mas ilusion el pensar que para este premio que lo conceden otros creadores de blog, alguien y mas una persona como Chari Serrano que tiene un maravilloso blog haya pensado en mi, y le pueda gustar mi humilde trabajo. Muchas gracias Chari amiga. Yo como me han dicho que tengo que dar el premio a otros blogs, voy a concederlos a los blogs que mas me gustan, sin contar los que yo ya se que estan premiados, que a esos no los nombro por no repetirme, pero no porque me gusten menos. se lo voy a conceder a una serie de blogs que creo que son maravillosos y me consta el esfuerzo de las personas que los estan haciendo y no se si alguien ya se lo habra dado

DIARIO DE UNA ESCRITORA INEDITA
http://algodonete.ohlog.com/

BISUTERIA ARTESANAL
http://bisuteriartesanal.blogspot.com/

GALERIA DE FOTOS
http://antdsilva.blogspot.com/

EL RINCON DE ALICIA
http://alicia1958spain.spaces.live.com/?owner=1

Repito las gracias a Chari y espero que los blogs elegidos por mi, acepten el premio.

domingo 19 de agosto de 2007

Estaba en la cola del tranvia, la cola era ya bastante larga, pero yo estaba de los primeros. En el momento de venir el tranvia, un hombre que estaba de los ultimos, de dos zancadas se plantificó delante de la puerta del tranvia y dice, "Aquí no pasa nadie hasta que no entre mi mujer" mira todo el resto de la cola nos miramos y como si nos hubiesemos puesto de acuerdo entramos en el tranvia todos de golpe, arrastrando al individuo que fué a parar hasta el final del tranvia empujado por los demas

OSCAR EL ENANITO DE LAS MONTAÑAS

En una alta y lejana montaña vivía oscar, un diminuto enanito en el interior de una seta, no era más grande que una cerilla o un alfiler.
Oscar vivía muy feliz y tranquilo en su pequeño mundo creado allí en esa lejana montaña, pero tenía una gran ilusión, conocer las grandes ciudades. Oscar pasaba largas horas charlando con sus únicos amiguitos, los insectos, pues los demás animales eran demasiado enormes para el.
Un día llegaron a la montaña de Oscar unos hombres de la ciudad que iban a buscar setas.
-¡Mira he encontrado una muy hermosa! Gritó uno de los hombres arrancando la seta de Oscar y metiéndola en el cesto.

Oscar estaba dentro durmiendo y no se dio cuenta de que era transportado a la gran ciudad en el interior de un cesto.

Al despertar se dio cuenta de que las cosas no estaban en su sitio, todo estaba revuelto como si hubiese pasado un huracán, él mismo estaba en el suelo, se había caído de la cama, aunque no se había dado cuenta porque tenía un sueño muy profundo.

Con mucho cuidado se dispuso a salir de su casa, dándose cuenta inmediatamente de que no estaba donde siempre.

¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? ¿Cómo he venido a parar aquí? Tiene que haber sido un terremoto o algo muy grande- Dijo Oscar al verse entre un montón de setas como la suya, lo que para el, era una catástrofe que había destruido todas las casitas.

Salió como pudo de aquel estropicio y pudo ver un grupo de montañas más pequeñas que la suya, pero de muchos colores, las había marrones, rojas y amarillas.

Oscar en realidad estaba en la cocina de una casa de la ciudad, y lo que a él, le habían parecido montañas, eran patatas, tomates y manzanas. A Oscar le costó varias horas escalar a una de esas montañas y cuando estuvo arriba se quedó sorprendido y asustado.

Pero…. ¿Esto que es? Aquí no hay tierra ni hierba el suelo es duro y brillante, no hay casas, las únicas que hay, están arrancadas de la tierra y tiradas en un montón, no hay pájaros volando, ni hay insectos para poder charlar ¿Qué habrá pasado con mis amigos? Estoy solo, no hay nadie.

Pero de pronto vio que no estaba solo, de una de las montañas amarillas, apareció un gusano que lo miraba fijamente.

-¿Quién eres tú? Le preguntó sorprendido el gusano
- Soy Oscar, un enanito de las montañas, y no se donde estoy, estas montañas no son las mías.

Esto no es una montaña- dijo el gusano- Es una manzana y es una fruta que comen los hombres, se coge de los árboles ¿No hay manzanos en tu montaña?
No lo se- Dijo Oscar- Soy tan pequeño y estoy allí tan solo, sin nadie que me enseñe, que solo conozco lo que alcanza mi vista.

Pues estás en la ciudad, en una casa de hombres, y tendrás que tener mucho cuidado, porque aquí a los insectos los matan, por eso no ves ninguno, tu no eres un insecto, pero eres tan pequeñito que ellos se lo creerán si te ven, y entonces o te rociaran con veneno o te darán un palmetazo o un escobazo como a los ratones.

-Pues yo quiero irme de aquí- Dijo Oscar muy triste- Yo creía que la ciudad era otra cosa, quiero volver a mis montañas con mis amiguitos, ya no quiero conocer la gran ciudad.

-Pues la montaña queda muy lejos, no se como vas a conseguirlo. Buena suerte amigo- Y el gusano volvió a meterse en la manzana, mientras Oscar se quedaba allí otra vez solo y bastante asustado.

-¿Qué será de mí en este sitio? No se que voy a comer, no tengo casa, y encima tengo que esconderme para que no me maten los hombres, Estoy perdido.

Pero entonces Oscar dirigiendo la vista a un cuadrado muy grande por donde entraba la luz y el sol, pudo ver a una abeja posarse en una flor que estaba afuera.

-¡Abeja! ¡Abejita! Gritó Oscar agitando las manos. Feliz de ver un ser conocido para él.
La abeja lo vio y entrando por una rendija de la ventana, preguntó:

-¿Qué es lo que quieres enanito?
- Abejita- Contestó Oscar echándose a llorar – Yo vivía en una montaña muy bonita, había muchas flores, mucha hierba, y había muchos insectos y todos éramos amigos, si tu quisieras llevarme hasta allí, seguro que tu también te quedarías de tanto que te gustaría.

La abeja se ilusiono con la idea de conocer nuevos mundos y cargando sobre ella al enanito voló hasta llegar a la montaña.

Oscar radiante de felicidad de volver a estar allí se buscó otra seta para vivir e hizo una merienda con todos sus amiguitos para celebrar su vuelta a casa, y presentarles a la abeja que era el nuevo miembro de esas montañas.

-Ya nunca mas desearé ir a la ciudad, les decía a sus amigos- allí las casas son enormes (dijo pensando en la manzana donde vivía el gusano) casi tan grandes como montañas, pero los seres que viven en ellas, no son tus amigos, te hablan, te saludan y luego te desean buena suerte y se meten en su casa dejándote allí solo sin preocuparle de lo que te pase, el suelo es frío y duro y no es de tierra y encima estas expuesto a delincuentes que te pueden matar si te ven, ¡yo estoy muy bien en mis montañas!.

viernes 27 de julio de 2007

¿POR QUE LA ONCE NO SE CAMBIA EL NOMBRE?

El otro día fui al centro de Jerez con mi hijo, y me llamó la atención ver a dos vendedores de cupones uno al lado de otro, pero con la particularidad, de que uno era ciego y el otro minusválido y aunque parezca una contradicción el minusválido estaba vendiendo el cupón de la once y el ciego estaba vendiendo el del minusválido.
Por supuesto no voy a decir su nombre pero le preguntamos mi hijo y yo, y nos dijo que la once no le daba la venta del cupón, y se había tenido que buscar cualquier cosa para ganar dinero.

Y yo lo que me pregunto es porque la once no se cambia el nombre, es fantástico que ahora la once sea para todos los discapacitados, pero entonces que no se llame Organización Nacional Ciegos España, solo tendría que cambiarse la palabra ciegos por la palabra discapacitados y en vez de ONCE llamarse ONDE.

Mi hijo es ciego total, y a el, la existencia de la once le está perjudicando muchísimo, la once no le ayuda para nada en los estudios, pero cuando pedimos ayuda a cualquier otro sitio lo mandan a la once. La once no le da ningún trabajo, pero cuando pide que le ayuden en un trabajo en cualquier sitio lo mandan a la once, esto no se lo hacen a ningún otro discapacitado, para cualquier cosa y en cualquier sitio, en todas partes se creen que los ciegos tienen una panacea con al once, y la verdad es que hoy en día pocos ciegos totales hay vendiendo cupones. Un día le comentamos esto a unas personas de la once, y nos dijeron que en la once los puestos de directivos siempre eran para los ciegos, ¡POR FAVOR! Que no todos los ciegos pueden llegar a puestos de directivos ¿y que pasa con los demás?
Yo tengo una amiga en un pueblo de Sevilla, su marido es minusválido y está vendiendo cupones, ella me dijo un día, que en la once le habían dicho a su marido que los minusvalidos le estaban haciendo el trabajo a los ciegos. Pero por Dios eso no es cierto, se lo están haciendo a unos cuantos jefes y enchufados, mi hijo es ciego y está afiliado a la once, y a el nadie le esta haciendo ningún trabajo ni se está beneficiando en nada del trabajo de nadie ni de la once. Por favor que no generalicen, que no todos los ciegos son jefes de la once, mas bien yo veo un futuro cercano en el que al igual que en las películas antiguas los ciegos totales estarán en la calle tocando el violín para que les den una limosna para comer.

miércoles 11 de julio de 2007

¿Que pasa con los chinitos discapacitados?

Que felicidad, tener los medios y las condiciones para poder adoptar un niño, cuanta felicidad da tener un nuevo hijo y que bonita oportunidad para las parejas que no pueden tenerlos el poder adoptar a uno que no tiene padres o que sus padres biológicos no lo quieren. Lo malo es que hay unos niños tan tiernos y necesitados de cariño y cuidados como todos, pero que además de sus padres biológicos en la mayoría de los casos también son rechazados por los padres de adopción, son los niños con una discapacidad, sea la discapacidad que sea, a esos no los quiere nadie, esos se pasan toda su infancia en el centro de acogida sin una familia, sin ningún cariño, y en la mayoría de las veces son necesitados de mucho mas cariño que los demás.

Hace varios años a todos nos escandalizo y nos indigno, un reportaje de televisión en donde nos mostraban como en la China, maltrataban salvajemente e incluso les daban muerte a todos los niños discapacitados y a las niñas, porque solo querían varones perfectos para hacerles trabajar de mayores.
Todo el mundo se volcó entonces a adoptar a las niñas chinas, aquí en España y me imagino que en muchas partes del mundo, ves niñas chinas en todas partes incluso José Bono tiene una chinita adoptada ¡Que salvajes son los chinos, matar a las niñas! ¿Y que ha pasado con los chinitos discapacitados? Supongo que seguirán maltratándolos hasta la muerte, pues nadie se ha volcado en adoptarlos a ellos.
Y dirán ¡Cuánta solidaridad hay en España! Hay que ver como se han volcado todos a adoptar niñas chinas, ¿y esos otros niños, por los que nadie se ha preocupado? Si una persona que alguna habrá se ha preocupado de adoptar realmente a un niño que no sea perfecto, eso si que es solidaridad

lunes 9 de julio de 2007

¿QUIEN CUIDA A LOS CUIDADORES?

¿Quién cuida a las cuidadoras?

El otro día no se donde fue, leí un articulo, en donde decía, la forma de detectar el maltrato a los ancianos, y me llamó mucho la atención que una de las cosas que ponía era observar si tenía las uñas cortas y cuidadas. Y yo me pregunto ¿Quién se preocupa del maltrato psicológico que sufren las cuidadoras? A mi me parece de maravilla que castiguen al que maltrata a un anciano eso es igual de indigno que maltratar a un bebe, los dos son personas indefensas que necesitan de tu cuidado y atención. Pero ¿considerar maltrato que no tenga las uñas cuidadas? Yo hace cuatro años que estoy cuidando de mi suegra y antes que ella estuve diez cuidando a mi padre, y puedo asegurar que le cortaba las uñas a mi padre y se las corto a mi suegra, pero no siempre tengo tiempo de hacerle una manicura completa, pues tengo otras cosas que hacer aparte de cuidar al anciano, pues normalmente las cuidadoras, tenemos que cuidar la casa y a toda la familia aparte de al anciano.
Y a las cuidadoras no las cuida nadie, al contrario, solo se le exige. Lo único que importa es que el anciano o el enfermo este bien atendido, por el todo el mundo pregunta, todo el mundo se interesa, viene una enfermera de enlace para comprobar que todo va bien y que el cuidador esta haciendo las cosas bien, viene el medico una vez al mes, a la cuidadora le ponen un sellito en la cartilla para que cuando vayas al centro de salud te atiendan enseguida y puedas volver rápido a meterte en tu casa a cuidar al anciano, ¿realmente alguien se ha creído que esta deferencia que nos han dado a los cuidadores en la seguridad Social, de poder pasar por delante de los demás, es una deferencia hacia la cuidadora? Eso también en una deferencia hacia en anciano al que estas cuidando, quieren que vuelvas rápido a tu obligación, estar encerrada en casa con el o ella.
A veces he escuchado que las cuidadoras después de muchos años tienen ataques de ansiedad, tienen depresiones ¿le importa eso a alguien? Muchas veces no puedes ni siquiera ir a un psicólogo, porque no tienes tiempo, no puedes faltar tanto rato de casa, ¿viene entonces un psicólogo a casa? Por supuesto que no, seguramente si fuese el anciano el que necesitase de una atención especial en casa, la seguridad Social se la mandaría, pero a la cuidadora no.
Cuantas mujeres de 45, 50 años fueron educadas nada más que para ser cuidadoras, para poner su vida nada más que al servicio de los demás, sin ningún reconocimiento por parte de nadie. Pues para toda la sociedad, para sus propias familias, y ya incluso para ellas mismas, no hacen nada del otro mundo, solo cumplir con la obligación que todo el mundo ya da por hecho que tienen.
Primero fueron hijas, de unos padres que por ser “la niña”, todo eran prohibiciones e imposiciones “niña pon la mesa” “niña ve a comprar el pan” “niña ayuda a tu madre”
Luego se convirtieron en esposas, teniendo que servir al amo que sale a trabajar y a ganar el dinero “cuando la que realmente se hartaba a trabajar era la pobre ama de casa, sin reconocimiento ni agradecimiento de nadie, sobre todo cuando también iban viniendo los hijos, que en esa época eran exclusividad de las madres.
Ahora ya cincuentonas, tienen que continuar su vida sin haber disfrutado de ella, y normalmente, teniendo que cuidar a un padre, una madre, una suegra, a los nietos, a los hijos mayores que aun viven en casa.
¿Y que nos ha quedado? ¿Quién nos va a decir alguna vez, aunque sea simplemente gracias?

Estos derechos me los mando una amiga por Internet

Los Derechos del cuidador

Tengo el derecho de: -cuidarme a mí mismo. Esto no es un acto de egoísmo. Me da la capacidad de cuidar mejor a mi pariente.
-pedir ayuda de otras personas, aunque mis parientes se opongan. Que reconozcan los límites de mi aguante y mi fuerza.
-mantener intactas las facetas de mi vida que no tienen que ver con la persona que cuido, así como lo haría si ella estuviera en buen estado de salud. Sé que hago todo lo razonablemente posible por esta persona, y tengo derecho de actuar por mi bien.
-enojarme, sentirme deprimido y, de vez en cuando, expresar otros sentimientos difíciles.
-rechazar cualquier intento de parte de mis familiares (sea de manera consciente o inconsciente) de manipularme con sentimientos de culpa o de depresión.
-recibir consideración, cariño, perdón y aprobación por lo que hago por mi ser querido, siempre y cuando ofrezca a cambio esas mismas cualidades.
-sentirme orgulloso de lo que estoy logrando y aplaudir el valor que a veces ha sido necesario para satisfacer las necesidades de mi pariente.
-proteger mi individualidad y mi derecho de hacer mi propia vida que me ayudará a salir adelante cuando ya mi pariente no me necesite de tiempo completo.
-esperar y exigir que, a medida que encuentren recursos para ayudar a las personas física y mentalmente impedidas de nuestro país, se hagan avances similares para ayudar y apoyar a los cuidadores.

¿Porque lo discriminan los mismos discapacitados?

Hola, les escribo está carta, para explicarles lo que le sucedió a mi hijo y lo que yo opino al respecto:
Mi hijo Jordi, recibió una carta del Servicio Andaluz de Empleo, citándolo para el día 30 de marzo del 2006 en el centro Cívico de la calle Merced, de Jerez de la Frontera a una reunión informativa sobre un proyecto sobre empleo. Mi hijo es invidente y puesto que la ONCE, ya le ha denegado la venta del cupón 2 veces, está buscando empleo por otro sitio, ya que tiene 24 años, por eso le interesó mucho el tema, y se alegró de que se acordaran de el. Esa mañana yo tuve que dejar sola casi toda la mañana a mi suegra, una anciana de 85 años muy enferma para poder acompañarle a lo que creí algo importante para su futuro, pues si no, no la dejo sola nunca.
Una vez allí con todo el nerviosismo de tener sola a la abuela, nos sentamos delante de todo, y escuchamos la mas de una hora que duró la explicación, parecía un tema muy interesante, pero cuando se nos ocurrió preguntar que como hacían la selección le dijeron a mi hijo, que a el le habría llegado la carta por error, pues a los ciegos no los cogían, y que lo estaban viendo desde el principio y no entendían por qué había ido. Yo simplemente dije, que eso lo podrían haber dicho al principio, y no hacernos perder la mañana, y nos marchamos, con la rabia e impotencia que se siente en estos casos.
Mi opinión aunque no creo que valga mucho, es que me parece muy injusto, que los discapacitados físicos, hoy día pueden acceder a la ONCE, pero los ciegos no son admitidos en ningún otro proyecto de trabajo, ni de estudio que organice una Asociación de discapacitados que no sea la ONCE, y muchas veces ya ni en la ONCE son admitidos, pues al tener ahora allí cabida tanta gente, es mucho mas difícil acceder a la venta del cupón y a cualquier curso de la ONCE.
Yo antes estaba muy contenta de que en la ONCE cogiesen a todos los discapacitados, pues siempre he sido muy solidaria y he estado muy sensibilizada con todos los minusválidos, sobre todo después de nacer mi hijo y pasar todo lo que he pasado con el para intentar su integración, pero ahora lo que estoy viendo, es que mi hijo esta siendo discriminado en los mismos centros de discapacitados por el simple hecho de ser ciego. “Ves a la ONCE” Le dicen en todos los centros y Asociaciones a los que acude, pero en la ONCE si, pueden ir todos. Francamente no se que futuro le espera.